Nuestro trabajo ha consistido en el descubrimiento del cuadro “Feria”, de Maribel Fraguas (obra de 1994). Hemos conocido la trayectoria de la pintora, analizado los elementos plásticos de la obra y su enorme riqueza en recursos pictóricos.
La versión a la que hemos titulado "La feria en la memoria” se ha inspirado en el divertimento y las sugerencias que el tema ha inspirado a los alumnos, que en este caso son de 3º de ESO.
Nuestra feria sucede en Plasencia, son las imágenes de los espectáculos y puestos que llamaban la atención de estos jóvenes en sus ferias vividas. Son también las edificaciones de las afueras de nuestro colegio las que invaden el cuadro. Son las siluetas de estos alumnos las que se acoplan a las originales, y son cielos de Plasencia los que en un momento irrumpen en la pintura.
El cielo se convirtió en un tema importante ¿has visto el cielo de ese color? ¿amanece? ¿anochece?...
Es un sueño, un recuerdo, añoranza, ilusión… es el cuadro real con toda su riqueza y colores, a los que suman su fantasía de niños.
El vídeo mantiene la pintura y mezcla los dibujos de los alumnos sobre el tema, trabajados en clase en el Tema de la Percepción Visual. La clave es mirar, y aprender a ver, de esta idea surgen los ojos que flotan.
El cuadro de Maribel tiene mucha profundidad, mucha atmósfera, aire en el que nos mantenemos y vamos descubriendo los detalles, las luces, las personas, las carpas, las casetas temporales, los árboles viejos y las construcciones antiguas.
Estamos en un lugar privilegiado, en un alto, quizás en otra colina.
Como en las Meninas de Velázquez estamos dentro y fuera, lo vemos todo y queremos ver la Feria aún más cerca.
“Feria”, de Maribel Fraguas, pintura al óleo sobre lienzo de 114 x 146
Lienzo sobre bastidor en formato cuadrado tratado con óleo. En la superficie se representa en primer plano, a la izquierda, la copa de un frondoso árbol verde y, a la derecha, la parte superior de una carpa de circo en tonalidades magentas con rayas negras. En un segundo plano, un espacio a modo de plaza, rodeado por atracciones (tío vivo, noria, montaña rusa, etc.) y casetas de feria, coronado por guirnaldas y luces incandescentes. En un tercer plano, la ciudad con grandes edificios abocetados y, tras ellos, un cielo en tonalidad amarilla que localiza la escena en el atardecer.
La obra Feria fue Premio Ortega Muñoz en el Salón de Otoño de Pintura de Plasencia en el año 1994. Su autora, Maribel Fraguas, representa una vista de una población en la que acontece la feria, situada en el centro de la composición, con un juego exquisito juego cromático donde la variedad tiene sintonía con el equilibrio, los rosas, azules, blancos y verdes, se disfrazan de toldos y atracciones de feria. Es una pintura construida y ensoñada, gozosa de color, sensible y entrañable, con la ciudad al fondo, lejana y cercana a la vez, la cual contempla la actividad en silencio.
Imágenes del desarrollo
Ficha Técnica
Colección
“Con Arte y a Trazos” II
Autores
Alumnas y alumnos de 3º ESO
Colegio Madre Matilde. Plasencia
Guiados por Ana Isabel Sánchez
Dimensiones
Técnica
Video-montaje de imágenes fotográficas, dibujos a lápiz y rotulador.
Instalación
realizada con cajas de pizza recicladas y materiales como bolsas de plástico,
telas, rafia, recortes de revistas.
Esta obra nos
invita a pensar en la importancia de la terraza en un edificio de viviendas.
Nos plantea diferentes
versiones de los millones de edificios que hay en el mundo; en cada una vive un
tipo de persona, está realizada con diferentes materiales, de diferentes
colores, en lugares donde hay mucho sol o llueve mucho, pueden encontrarse en
España, en una isla asiática o por qué no en New York. ¿Pero qué tienen todas
en común? LA TERRAZA. Ese lugar donde respirar, relajarse, charlar, leer, mirar
al horizonte, a la gente que camina por la calle, las estrellas o las nubes… un
lugar especial.
“Terrazas” de
María Luisa Mendoza, pintura en acrílico sobre lienzo de 162 x 200
“Terrazas” fue Premio
Adquisición en el XXX Concurso Internacional de Pintura Salón de Otoño de Caja
de Extremadura en 2008. La autora pinta
la ciudad mirando curiosa hacia arriba y allí encuentra esas terrazas tan
ajenas al mundo y a todo lo que pasa ahí abajo. Porque abajo, todo cambia y se
transforma con la misma rapidez que caminamos siempre con prisas. Arriba, sin
embargo, el tiempo se detiene y esto produce una sensación de sosiego muy
agradable.